Tito y el whisky: La historia oficial

En este posteo voy a contarles como fue evolucionando mi relación con el whisky.

Comienzos

Todo comenzó alguna noche de 1978, cuando tenía 16 años. Me había quedado despierto estudiando y viendo que todos los demás dormían aproveché para darle unos sorbos a una botella de JW Red Label de los 60 que estaba en la casa. Me impactó lo fuerte del alcohol, porque hasta ese entonces apenas había tomado solo un poco de vino, ni siquiera cerveza, sin embargo, hubo algo que me atrapó.

A partir de ese momento, de vez en cuando aprovechaba la oportunidad de probar (en muy pequeñas cantidades, no se alarmen) los demás whiskies que había en mi casa, a saber: Black & White, White Horse, Vat 69, J&B y algún otro mas que no recuerdo la marca, pero todos de la década de 1960.

De estas experiencias me fui dando cuenta de que cada whisky era distinto y aunque no podía aún detectar los descriptores (en ese entonces ni sabía lo que eran) fui tomándole el gustito a tomar whisky.

Unos años después ya tomaba cerveza y cuando salía con amigos de la facultad me gustaba tomar un trago hecho con jugo de ananá (en aquel entonces era de fruta natural, no artificial como en la actualidad) con JW Red Label…no se imaginan cómo pegaban dos vasos de esa mezcla.

Mi viaje a la Antártida e Islas Malvinas en 1981

En enero de 1981 viajé en barco por el sur de Argentina, llegando hasta la Antártida e Islas Malvinas, durante la travesía disfruté de tomar tanto cerveza como whisky. En esa época no había mucha variedad para elegir por lo que me conformaba con el JW Red y Chivas 12. Estando en la ciudad de Ushuaia y siendo que es una ciudad Tax-Free aproveché y me compré mi primera botella de whisky: un JW Black Label, ¿por qué compré esa etiqueta? Porque me daba la sensación de ser algo muy especial.

Como la primera botella que me compré
Como el que solía tomar

De regreso en Bs.As. no esperé mucho para abrir el JW Black Label y me encantó. En ese preciso momento puedo decir que comenzó mi amor por esta bebida. Esa botella duró casi un año y además tomaba cada tanto un poquito de lo que había en mi casa, cuando salía con amigos o en la casa de mi hermana donde bebíamos Criadores y JB.

El desarrollo del amor

Como regalo de casamiento compré mi segunda botella de whisky: un Criadores, que era lo más económico y lo que podía comprar en ese entonces. Recuerdo que era muy alcohólico así que tomaba poco y más que nada lo usábamos para emborrachar las tortas.

Entre 1985 y 1988 un amigo me regalo una botella de Chivas 12 y otro de JW Red. Para mí, ambas eran como joyas y tratando de que duraran mucho tiempo, no era de beber muy seguido.

Cuando, con mi esposa, nos mudamos a nuestra primera casa empecé a tomar un poco mas seguido. En algún cumpleaños recibí de regalo una botella de Chivas 12 y si yo me compraba una botella era un JW Red o un Black, otras etiquetas no me animaba (además de que no había mucho para elegir) porque no las conocía y tampoco estaban al alcance de mi bolsillo.

En los 90 me compré una botella de Criadores, para cambiar un poco, pero me resultó intomable y quedó guardada y escondida hasta hace unos meses que intenté tomarla con unos amigos. Lamentablemente, siguió siendo intomable y la deseché.

El criadores intomable

Entrando en el mundo del Whisky

Hasta el 2011 tuve períodos largos en los que no tomaba whisky y solo compraba para reponer las mismas etiquetas de JW que iba terminando, pero un día decidí cambiar  y adquirí una botella de JW Double Black, la cual me gustó mucho más que el Black Label. Para ese entonces apenas si distinguía un poco de humo y si un whisky tenía mucho aroma o sabor alcohólico, era lo más que podía decir de él.

En el 2012 mi amigo Agustín, sabiendo que me gustaba tomar whisky y que estaba interesado en aprender más y descubrir otras etiquetas, me recomendó que mirará por TV el programa Mundo Whisky que conduce Miguel Ángel Reigosa. Gracias al programa, me enteré de que en Argentina existe la Whisky Malt Argentina y que realizaban eventos, catas y ferias de venta en el mítico Café de los Incas.

Entonces, un día me animé y me anoté para una cata de Single Malts (no recuerdo cuales) que me llevó a descubrir un mundo mucho más amplio, más allá de Chivas y JW, y con gente apasionada por el whisky. Empecé a asistir a varias catas y lanzamientos, como el JW Gold y el JW Platinum, a adquirir otras marcas y a descubrir de a poco los diferentes aromas y sabores que nos brinda cada whisky. También fui forjando una amistad con varias personas que asistían a las catas.

Me gustó más que el Black Label
Green Label primera edición

En una feria, por el año 2013, le compre a Miguel la última botella del JW Green primera edición y me encantó. En ese mismo año Miguel organizó uno de sus viajes a Escocia e Irlanda, pero por razones económicas no pude ir. También asistí a mi primer curso sobre el whisky donde aprendí mucho de la historia, como se elabora y de las diferencias de cada whisky. Un año bastante ocupado.

Para ese entonces ya empezaba a disfrutar del whisky de otra manera, jugaba a descubrir que aromas y sabores podía descubrir y de ese modo iba entrenando mis sentidos.

Para el 2016 ya había realizado algunos viajes a Europa en los cuales aproveché para comprarme distintas botellas y mi colección de whisky fue agrandándose pasito a pasito (suave, suavecito…). En ese año realicé un nuevo curso de Single Malts en el Museo del Whisky donde aprendí más sobre este tipo de whisky. Me gusta mantenerme informado y continuar aprendiendo cosas nuevas sobre esta bebida.

Punto de inflexión

El 2017 lo considero un punto de inflexión, porque es el año donde me uní a varios grupos whiskeros en Facebook en donde comencé a dar mis opiniones sobre whiskies que ya conozco, pero más importante aún se concretó el tan esperado viaje a Escocia e Irlanda con Miguel y 10 personas más, el cual marcó un antes y un después, no solo en mi relación con el whisky, sino también en mi vida personal.

En este viaje (del cual daré más detalles en otros posteos) visité 21 destilerías y pude degustar más de 110 whiskies, varios directos de barrica y algunos de más de 60 años de añejamiento.

El grupo con el que realicé el viaje

En el grupo de Facebook Unidos por el Whisky fui publicando las crónicas del viaje y a mucha gente le gustaron mis relatos y fotos. Para ese entonces ya muchos me conocían no solo de las catas y eventos en el museo, sino también porque me veían aparecer en programa Mundo Whisky.

Luego del viaje, en el Museo o en una feria mucha gente se acercaba a consultarme y a preguntarme por el mismo, a la vez de pedirme recomendaciones sobre whisky. Me sorprendió que tanta gente quisiera mi consejo y opinión aún no siendo un experto, pero esta “popularidad” era muy gratificante.

A partir de esos acontecimientos, seguí participando activamente en los grupos de Facebook, además de concurrir a catas organizadas por el museo y a eventos, como las Whisky Live 2017 y 2018, en las cuales me dediqué no solo a tomar mucho whisky, sino a conversar con gente con la cual incluso entablé una amistad.

Actualidad

En el 2018 tuve la oportunidad de visitar la Destilería Liber en donde se elabora el whisky Embrujo de Granada y hacer amistad con su manager, además de poder degustar directo de barrica diferentes añadas de dicho whisky y otras barricas experimentales.

En ese año también tuve la suerte de conocer a un grupo de amigos y amantes del whisky con los cuales tratamos de reunirnos periódicamente para cenar y degustar whiskies que aporta cada uno de su colección o que compramos entre todos. De más está decir que en todos estos años en los cuales fui adquiriendo conocimiento, experiencias y amistades, mi colección de whiskies se fue agrandando a la par. ¿Adivinan cuántos tengo actualmente?

Y finalmente llegamos a 2019. En marzo, viendo como a muchas personas les gustaban mis opiniones, comentarios y consejos sobre el whisky, con mi familia tuvimos la idea de comenzar a grabar videos de catas y hacer un blog con artículos sobre el whisky, creando así a Tito Whisky.

Y aquí estamos.

Espero que disfruten de mis videos y posteos tanto como yo disfruto haciéndolos.


Se está procesando…
¡Bien! Ya estás en la lista.

8 comentarios en “Tito y el whisky: La historia oficial

  1. hola Hector , tambien soy un amante del whisky y te envidio la expereincia escocesa que no pude compartir,veo que estuvimos en la misma presentacion del JW Platinum, de la cual conservo la botella intacta. Tengo una pequeña vnioneca a puertas cerradas en San Isidro y estoy paulatinamente incorporando maltas para empezar con la degustacion de ellas. Te gustaria dar una charlita sobre wiskies aca? mi mail es myo.vinoteca@gmail.com.
    te mando un abrazo
    Mario

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